Mystery Box

Un poquito de todo

Mystery Box

Cómo el smartphone cambió el consumo de videos ¿pesadilla o paraíso?

03 Jan

By: Fabiola Díaz, UX/UI Designer

Fabiola Díaz
Cómo el smartphone cambió el consumo de videos ¿pesadilla o paraíso?

La discusión acerca del video vertical data de al menos unos 10 o 12 años, donde en los círculos de audiovisualistas, fotógrafos, editores, técnicos y artistas en general, tenían una visión bastante conjunta: El video vertical es satanás. 

Ok, no tan así, pero casi y si no me creen, vean este video en dónde se describe como un síndrome: si, como una enfermedad.

De todas maneras, el video aduce razones bastante atendibles: la primera, y probablemente más obvia, es que nuestros ojos son horizontales, por lo tanto, no tendría sentido desperdiciar parte de nuestro campo visual natural para reemplazarlo por un campo visual menos orgánico. En concordancia con lo mismo, el video explica que en ese momento todos o la gran mayoría de los dispositivos para ver video eran horizontales, como el cine, las televisiones, los computadores, etc. Y qué cambiar súbitamente la orientación de los formatos de horizontal a vertical iba a terminar en la debacle de todo producto audiovisual. 

Por supuesto, la realidad no fue de lejos tan catastrófica, sin embargo, el panorama ha cambiado bastante. Si hay algo que los audiovisualistas no se esperaban es el hecho que el consumo de videos haya cambiado mayoritariamente a los dispositivos móviles, lo que a su vez trae nuevas maneras de relacionarnos con los dispositivos: Nuestros smartphones son verticales (siguiendo el diseño original de los teléfonos convencionales), y por lo tanto, los usamos de manera vertical el 90% del tiempo, lo que hace que el gesto natural para levantar el teléfono y usar la cámara sea justamente manteniéndolo de esa forma: vertical. 

Desde el año 2018 YouTube se adaptó definitivamente para todos los formatos de video y dejó de mostrar las barras negras a los costados de los videos verticales. También, y según las estadísticas de distintas plataformas, los videos verticales tienen entre 6 y 9 veces más de engagement que los horizontales en redes sociales. Por lo mismo, en los últimos años, Instagram, Facebook, y YouTube (sin hablar de Tiktok, plataforma creada especialmente para el video vertical y que explotó su crecimiento durante la pandemia en el 2020, superando los mil millones de usuarios) han adaptado sus herramientas especialmente para privilegiar este formato de video. Y, en el año 2015 Mad Max Fury Road fue la primera película en estrenar una versión de su trailer en formato vertical, especialmente pensado para la promoción en social media. 

Quiero detenerme en este punto, porque me parece que es una buena conclusión al futuro apocalíptico que veía la gente del cine hace 10 años atrás respecto de este tema: ni las películas como las conocíamos se terminaron, ni los cines se demolieron para construir cines verticales, ni nada terrible sucedió: finalmente, al parecer, la clave tenía mucho más que ver con comprender para qué nos serviría este nuevo formato, aprender a utilizarlo y sacarle todo el provecho que tiene. 

Porque sí, la gente está viendo y compartiendo muchos videos en vertical, pero estos videos en vez de competir con los productos audiovisuales convencionales, crearon su propio carril que está relacionado con la experiencia misma de estos: no es lo mismo sentarnos a ver historias de Instagram o trends de Tiktok que ver una película, o una serie. 

Es más, tomando ejemplos como el trend de “Merlina” en Tiktok con la canción de Lady Gaga, podríamos sentarnos a ahondar un buen rato acerca de cómo estos formatos -ahora en el sentido más amplio de la palabra- pueden conversar entre ellos y ayudar a poner productos audiovisuales en el centro de la conversación de las redes sociales, y hacer explotar su popularidad.


Al final, el purismo hoy en día no nos lleva a nada, buscar entender y dar al usuario lo que le acomoda a cada necesidad sí es actual, ágil y un buen camino de éxito. 

Esta reflexión la hago desde el punto de vista de la mirada audiovisual -como les contaba al inicio- pero, al final como pudiste leer, es una forma de entender la experiencia de usuario en algo cotidiano, de entender las tendencias y las costumbres en redes sociales, viralidad y más. ¿Buscas especialistas en todo esto? Estás en el lugar correcto: hola@tactech.cl y conversamos (en digital o en persona, porque nosotros también nos adaptamos a todos los formatos 😎)
 

Fotografía de portada: Freepik.
 

¿Te gustó este artículo
emoji
? Si la respuesta es SÍ: dale amor apretando el corazón de abajo o compártelo en tus redes (porque compartir es bueno, se sabe)

Compartir

Más artículos para ti
emoji
Lo que callamos los diseñadores
Mystery Box - Un poquito de todo
Mystery Box

Lo que callamos los diseñadores

A veces sufrimos, sufrimos como Marimar. Para quienes desconocen el personaje Marimar es un noble personaje de una telenovela mexicana, es una bella joven pobre y analfabeta que vive en San Martín de la Costa con sus abuelos y su perro "Pulgoso". Para resumir, la protagonista sufre de principio a fin en toda la historia. Y bueno, a veces a nosotros los diseñadores nos toca un poco sufrir, como a Marimar y es por que nos topamos en la vida con distintas situaciones que nos hacen padecer de esta dolencia tortuosa que guardamos en silencio.
 

Integración de sistemas: Puntos claves y consideraciones en el desarrollo
Teach - Aprendes más si compartes
Teach

Integración de sistemas: Puntos claves y consideraciones en el desarrollo

Hoy en día, una parte fundamental del desarrollo de software se basa en la integración de diferentes sistemas independientes que permiten a su vez el funcionamiento de un sistema más complejo, comúnmente utilizado para apoyar procesos de negocio para lograr una mayor eficiencia y productividad. 

Tactrainee, la oportunidad perfecta para un autodidacta
People - El alma de Tactech
People

Tactrainee, la oportunidad perfecta para un autodidacta

Todo comenzó en febrero de 2021, cuando cumplí 21 años y me dio ansiedad por pasar a mi cuarto año de universidad (de ingeniería civil industrial) y aún no tener claro qué sería de mí una vez terminada la carrera. Además, dado lo que estudio, sentía que sé de todo un poco, pero no lo suficiente de un área en específico, que hacía que me preocupara aún más.